Cuento del pescador y el empresario

Antes que nada aclarar que la menor actividad de este blog se debe a un proyecto en el que estoy metido y que queremos tener listo antes de final de junio. Este proyecto me ha hecho reorientar mis prioridades y wohom se ha visto un poco afectado por ello.

Siempre que me meto en nuevos proyectos que necesitan más tiempo de trabajo me acuerdo de la fábula del pescador y el empresario rico, que seguramente ya conocereis. Por si no es así os lo cuento a continuación:

fábula del pescador y el empresario

Un rico, empresario iba paseando por el puerto, cuando se encontró con un modesto pescador. El pescador trabajaba en sus redes y en su pequeña barca, y tenía un cubo lleno de un montón de peces recién pescados. El rico empresario le preguntó:

-Parece un pescador muy bueno! Usted sólo y con esta pequeña barca ha pescado muchos peces. Cuánto tiempo dedica a la pesca?

El pescador respondió:

– Pues mire usted, yo la verdad es que nunca me levanto antes de las 8:30. Desayuno con mis hijos y mi mujer, acompaño a mi familia al cole y al trabajo, luego voy tranquilamente leyendo el periódico hasta el puerto, donde cojo mi barca para ir a pescar. Estoy una hora u hora y media, como mucho, y vuelvo con los peces que necesito, ni más ni menos. Luego, voy a preparar la comida a casa, y paso la tarde tranquilo, hasta que vienen mis hijos y disfrutamos haciendo juntos los deberes, paseando, jugando…

– Entonces me dice que en sólo una hora ha pescado todos estos peces? Entonces usted es un pescador extraordinario! Ha pensado en dedicar más horas al día a la pesca?

– Para qué?

– Pues porque si invierte más tiempo en pescar, 8 horas, por ejemplo, usted tendría 8 veces más capturas, y así más dinero!

– Para qué?

– Pues con más dinero usted podría reinvertir en una barca más grande, o incluso contratar a pescadores para que salgan a faenar con usted, y así tener más capturas.

– Para qué?

– Pues con este incremento de facturación, su beneficio neto sería seguro envidiable! Su cash flow sería el propicio para llegar a tener una pequeña flota de barcos, y así, hacer crecer una empresa de pesqueros que le harían a usted muy muy rico.

– Para qué?

– Pero no lo entiende? Con este pequeño imperio de pesca, usted sólo se tendría que preocupar de gestionarlo todo. Usted tendría todo el tiempo del mundo, para hacer lo que le venga en gana. No tendría que madrugar nunca más, podría desayunar cada día con su familia, podría acompañar a los niños al cole, jugar con ellos por la tarde…

Si yo pescara solo para comer no tendría duda en aplicar a rajatabla la moraleja del cuento. Ya hace tiempo que decidimos bajar al dinero y al «desarrollo profesional» de su pedestal como fines primeros en nuestras vidas y ya llevamos bastantes años con otras prioridades ocupando esos primeros lugares. Es así desde que tomamos la decisión de disfrutar todo lo posible de la crianza de nuestras hijas a cambio de dejar pasar de largo la posibilidad de mayores ingresos mensuales y mejores oportunidades profesionales que nos iban a robar una gran cantidad del tiempo que pasamos con ellas .

El problema es que yo no «pesco» solo para comer, sino que me encanta «salir a pescar», y cada vez que alguien me lo propone o se me ocurre un nuevo lugar para pescar, me cuesta mucho negarme. Eso hace que cada cierto tiempo me encuentre con que estoy dedicando demasiado tiempo a la «pesca».

Aunque no tengo una solución definitiva a este problema, sí que lo estoy gestionando mejor mediante un límite autoimpuesto que intento no saltarme por nada del mundo: fijar las horas máximas semanales que me permito dedicar a trabajar. Si tienes un límite claro, estás obligado a decir que no a lo menos importante y a centrarte en lo que más te interesa (no se puede abarcar todo en un tiempo limitado), y aprender a decir «no» cuando hay que decir que no es uno de los elementos claves para aumentar tu productividad y tu calidad de vida.

El problema suele venir cuando no tienes claro qué es lo más importante, porque entoces cuesta mucho más decidir a qué vas a renunciar, pero para eso empezamos a hablar aquí de objetivos y seguiremos hablando de ellos próximamente. Si no sabes qué es lo que quieres es muy difícil saber qué es más importante.

 

3 Comentarios

  • javier edgar esteban

    me entantó el enfoque y la mirada de cómo lo importante lo descuidamos en post del bienestar y crecimiento profecional y economico

  • jaume

    Gracias por tu comentario Javier. Así es, con demasiado frecuencia perseguimos objetivos secundarios que hacen que olvidemos los que de verdad son imporantes.

  • manuel

    Definitivamente creo que ser rico no es quien tiene mucho sino el que menos necesita,
    tambien es cierto que el dinero es una esclavitud, si no tienes eres esclavo de la miseria y si tienes mucho eres esclavo de la riqueza, asi que los dos extremos son contrarios al sagrado don de la libertad

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