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¿Has sido bueno?

¿Has sido bueno? es el nombre de una campaña cuya idea me vino un día a la cabeza mientras volvía a casa desde la oficina, tras una discusión sobre si los regalos que los niños reciben cada año el día 6 de enero deben ser realmente regalos o deben verse como una recompensa a su comportamiento durante el año anterior.

Como soy un firme defensor de la primera y minoritaria opción, se me ocurrió crear una página en la que plantear los motivos por los que pienso que ese pequeño o gran chantaje tan común no tiene cabida en esta festividad y pedir que quien estuviera de acuerdo firmara. Compartí la idea con Meisi, que inmediatamente diseñó la página, el logo, la imagen de los tres Reyes que aparecen en la cabecera y le puso nombre a la campaña, ya que yo no sabía como llamarla. Al día siguiente la web estaba diseñada y en el aire y tuvo una acogida bastante buena. Por motivos técnicos hubo que cambiar la web de sitio y de diseño, por lo que el actual ya no es el diseño original aunque conserva el logo y los tres Reyes Magos diseñados por Meisi. Podéis verla en hassidobueno.org.

La respuesta tras aquel pequeño «boom» inicial no ha sido masiva, pero cada año por estas fechas la página revive y su número de visitas y de firmas aumenta poco a poco.

Si lees la página y estás de acuerdo puedes dejar tu firma y compartir el enlace en tus redes sociales. También puedes enviar algún insulto si no estás de acuerdo, no serás el primero (ni el último, por desgracia, hay que ver como se ponen algunos cuando leen algo opuesto a su forma de pensar).

Y aprovechando este breve post publicitario te comento que los prometidos cambios en Wohom están en marcha. Al final he decidido que no voy a cambiar el nombre al blog, solo la coletilla, que pasa de»productividad desde casa» a «work & home». No es mucho, ya lo se, pero es algo para empezar. Estoy en proceso de liberar algo de tiempo para volver a escribir.

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Tras el taller sobre productividad en la nube…

El pasado viernes tuve el gusto de poder compartir un poco de información y de contar algunas de mis aventuras y desventuras en este asunto de desarrollar mi productividad personal a un grupo de voluntarios y de futuros asistentes al TEDxValencia 2012 que se celebra el 5 de mayo en la UPV.

Fue una tarde muy agradable (al menos para mi :)) en la que empezamos hablando de los que para mi son aspectos fundamentales, como el dejar de intentar aumentar nuestra disciplina y en su lugar buscar algo que nos motive tanto que no sea necesaria. Luego vimos por encima algunas herramientas que utilizadas con los hábitos adecuados nos pueden servir para reducir un poco nuestro «ruido mental», ayudarnos a trabajar con menores niveles de estrés y por tanto dejar más espacio a la creatividad y a la búsqueda de nuestro Elemento.

Iba a dejar aquí la presentación que hice en Prezi, pero sin sonido no tiene ningún sentido, por lo que me he propuesto hacer un resumen, añadirle audio y subirla a Youtube para que tanto los asistentes como el resto de seguidores de este blog podais verla.

Aprovecharé también para escribir algún post sobre las herramientas que vimos, puede que con algún vídeo, también en las próximas semanas.

A todos los asistentes deciros que fue un placer y que espero veros de nuevo el 5 de mayo en TEDxValencia y comentar como os ha ido si habéis intentado probar algo de lo que hablamos.

Y aprovecho también para recordar a todos los que vivan lejos de Valencia y no puedan asistir al evento que se podrá seguir en directo desde la web tedxvalencia.com y que en unos días publicaremos las sedes que lo van a ofrecer en streaming por si os cae alguna cerca y os queréis acercar a compartir esta gran experiencia.

Podeis ver la crónica del taller AQUÍ

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¿Emilio Duró es optimista?

Este artículo es una mezcla de dos artículos previos en los que exponía mi opinión sobre el mensaje que transmite el famoso vídeo de Emilio Duró que va corriendo por la web. Unos meses después de haberlos publicado, Emilio me hizo notar que había ataques a su persona además de a su mensaje, por lo cual he decidido eliminar ambos artículos y rehacerlos en este en el que solo argumento sobre el contenido sin ir más allá. Cometí un error que no se debe cometer, que fue escribirlos «en caliente», y eso hizo que el tono no fuera el habitual en mis posts, sino más irónico y sarcástico. Mil disculpas tanto a Emilio como a quienes se hayan podido sentir molestos al leerlos.

No tengo nada en contra de Emilio, para nada, solo algo de envidia no se si sana o no por no tener su capacidad de transmitir y de conectar con el público, con lo bien que me vendría. Según he sabido después el vídeo se publicó sin su consentimiento, y era una charla destinada al público de ese evento en concreto, pero el hecho de que se difundiera ha hecho que lo haya visto mucha gente, y me ha sorprendido mucho la facilidad con que han hecho suyas muchas de las afirmaciones que allí salen, imagino que precisamente por el «gancho» de la persona que las cuenta. Por eso, y sin poner en duda si estos consejos eran útiles para aquel auditorio en aquel momento, lo que explico a continuación es por qué no veo que sean útiles o beneficiosos para el publico en general, y por qué me ha sorprendido tanto su éxito.

Este es un resumen de lo que hizo que el vídeo me dejara con aquel mal sabor de boca:

  • Lo primero, y de esto no tiene la culpa Emilio ni el vídeo: me ha sorprendido mucho que este vídeo haya resultado tan motivador para tanta gente. Personalmente me pareció algo muy elemental y me llevó a la triste conclusión de que estamos realmente muy desmotivados cuando una cantidad tan grande de gente encuentra tanta motivación en un mensaje como este.
  • El mensaje «no innoves, copia», que como es algo que se opone radicalmente a lo que yo defiendo también me chocó que se aceptara con tanta facilidad, cuando copiar lo que hacen otros es en buena parte el motivo que nos ha llevado a esta situación crítica que estamos atravesando. (además todos sabemos que aunque copies las «técnicas de la bestia» para ligar en la discoteca, como no tengas el cuerpazo y los ojazos de la bestia lo que vas a provocar son risas. Mejor que busques otra técnica que te sirva teniendo en cuenta tus características). Siempre que alguien defiende esa idea de que copiar es mejor que innovar yo le recomiendo leer El elemento, de Ken Robinson, y esta ocasión no va a ser una excepción.
  • No me pareció nada optimista eso de que a partir de cierta edad ya no se aprende nada, ni pensar que la innovación está reservada a los genios. Si fuera así, tengo la suerte de estar rodeado desde hace años de muchas excepciones a la regla: gente que con más de 40  años innova y aprende cada día haciendo que la realidad que les rodea cambie poco a poco.
  • Las referencias a argumentos como mínimo dudosos, como los basados en la física cuántica y los famosos cristales de Masaru Emoto, que nunca ha podido demostrar el origen de esas fotografías ni repetir el experimento.
  • Y un detalle que puede parecer tonto pero que me tocó a nivel más personal debido a mi gran interés por la educación y a estar participando en un proyecto educativo al que a veces llegan de rebote «últimos de la clase» del sistema educativo tradicional: esa frase que dice que «si tu hijo es el último de la clase no hay otra explicación, es que es tonto». Para casi todo hay más explicaciones que la que parece más evidente. Hay muchas explicaciones a los últimos de la clase, y los que yo conozco pueden recibir muchos calificativos diferentes, pero para nada el de tontos. Ya que he recomendado antes El Elemento para quienes piensen que solo los genios deben innovar, recomendaré ahora Educar para Ser o Por fin libres para quienes piensen que tienen hijos tontos.

Esto es básicamente y resumido todo lo que hizo que tras acabar de ver el vídeo me quedara una mala sensación y me sorprendiera comprobar como había una opinión unánime sobre su positividad que me llevó a escribir sin pensar mucho y a hacerlo de una manera nada afortunada. Creí justo eliminar los anteriores artículos pero quería al tiempo dejar constancia de mi opinión, que es solo sobre el mensaje, no sobre la persona, que aunque el tono de los anteriores artículos no llevara a verlo así, me cae estupendamente aun sin conocerlo en persona, y transmite mucho más optimismo con su actitud que con el contenido del famoso vídeo.

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La Ley de la atracción universal sin mística cuántica

No son pocos los blogs en los que se habla de la ley de la atracción, término que se hizo famoso a través del libro “El secreto”. Es una ley que dice algo así como que lo semejante atrae a lo semejante, y que por tanto tus pensamientos atraen realidades semejantes a ellos, y que lo que tu pienses puede hacer cambiar tu realidad.

Hay una legión de seguidores de este libro y esta ley que la elevan a la categoría de ley suprema universal que lo rige todo en el mundo. Muchos de estos seguidores los son porque tras aplicar sus principios su vida realmente ha mejorado y han logrado acercarse a aquello que deseaban, o incluso lo han conseguido. Otros simplemente se dedican a hacer negocio vendiendo por internet métodos para conseguir la “aplicación en la vida real de la ley de la atracción universal”.

Esa forma de demostrar un enunciado basándose en los resultados (es verdad porque a mi me funciona) es similar a aquel capítulo de Los Simpson en los que Lisa le vende una piedra auyenta-tigres a Homer con el argumento de que funciona porque no hay ningún tigre por allí, o como dice Woody Allen, “como un plátano cada día porque un día comí uno y no me pasó nada”.

Con el permiso de los fervientes seguidores de esta ley universal, y puesto que los resultados obtenidos aplicando otra ley me han demostrado ser similares a los obtenidos aplicando la original, me he permitido crear la “Ley del sentido común para la consecución de objetivos” (pantent pending), que dice que la probabilidad de conseguir un objetivo aumenta considerablemente si se cumplen dos premisas básicas:

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TEDxValencia 2012

El año pasado ya os hablé de TEDxValencia unos días antes de asistir, y posteriormente os dejé un enlace a los vídeos de las ponencias para que pudierais disfrutarlos.

Este año hay una nueva edición el sábado 5 de mayo, a la que por supuesto no voy a dejar de asistir. En Tiktak Webs además hemos tenido el placer de programar y alojar la nueva web del evento diseñada por Rafa Armero.

De nuevo un grupo de personas excepcionales compartirán con nosotros sus conocimientos, visiones e ideas en la Universitat Politècnica de València y en las sedes que se apunten para emitir el evento en streaming.

Te recomiendo no perder la oportunidad de asistir en directo si no estás demasiado lejos de Valencia. Las plazas son limitadas, así que es conveniente no esperar mucho para adquirir tus entradas.

La gran calidad de los ponentes encaja perfectamente con la enorme calidad del equipo que organiza cada apartado de este evento: más de 50 personas trabajando voluntariamente según lo que Davíd Pla, impulsor del proyecto, llama «Radical Collaboration», poniendo cada uno su granito de arena en lo que mejor sabe hacer para que todo salga como está previsto.

Lo dicho, un evento que no te puedes perder. ¡Nos vemos en mayo en TEDxValencia!

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El éxito a través de la diferencia y de estar en tu Elemento

Este pasado viernes tuve el placer de asistir a la fiesta que la empresa Ncora celebró en Madrid con motivo de la inaguración de su nueva sede en la capital y del inicio de su canal ncora.tv. Para explicar lo que quiero transmitir en este artículo los voy a usar como ejemplo.

Aunque por mi trabajo como responsable de TIC tenemos una relación comercial, este artículo lo escribo a título personal, no desde el punto de vista de un informático que puede necesitar sus servicios sino como un observador preocupado por llevar la idea de innovación constante y las nuevas formas de trabajo a la empresa.

La primera vez que alguien me habló de Josep Ros (gerente de NCora) fue en una reunión comercial en la que me reencontré con un compañero de universidad. Me comentó que habían estado virtualizando servidores con una gran consultora y que «después de gastarnos una millonada no funcionaba nada bien y hemos tenido que llamar a un tio de Barcelona que nos lo ha dejado niquelao. Ahora es una gozada».

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¡Me encanta Flipboard!

No tengo una actividad muy intensa en redes sociales porque el tiempo que paso trabajando frente a una pantalla ya es mucho y me gusta permanecer desconectado todo lo posible en mi tiempo de ocio.

Pero eso no significa que esté totalmente aislado: Sigo a unas cuantas personas interesantes en Twitter, me gusta ver fotos en Flickr (y publicar alguna de vez en cuando), y muy por encima intento ver como les va a mis pocos contactos en Facebook. Estoy de alta también en LinkedIn pero la verdad es que no le hago ningún caso. También sigo una docena de blogs que hablan de cosas que me interesan y recientemente me he dado de alta en Instagram por curiosidad más que nada, porque sin iPhone y con la mala calidad de la cámara del iPad (para fotos, para vídeo va muy bien) poca cosa puedo hacer.

Tengo algunos ratos reservados durante la semana para echar un vistazo a todas estas cosas (excepto Twitter, que si que lo sigo más al día), y hasta hace poco lo hacía mediante varias aplicaciones o directamente en el navegador. Hasta que me llegó una referencia de Flipboard y la instalé en mi Ipad.

Di de alta mis cuentas en Twitter, Facebook, Flickr, Google Reader e Instagram (LinkedIn no, porque no la uso) y di de baja las publicaciones que vienen por defecto porque no las sigo. Automáticamente tenía en mi iPad una revista (en sentido literal, con su portada y todo compuesta por fotos que hayan publicado tus contactos) en la que seguir todo lo que me interesa seguir en la red, con un formato muy agradable y muy práctico: por ejemplo, si alguien publica en twitter un texto con un enlace, en Flipboard ya ves una foto y parte del texto de ese enlace. Además la aplicación es gratuita, así que no se puede pedir más. Cumple con los requisitos que le pido a cualquier aplicación: que haga lo que tiene que hacer, que no me haga perder tiempo (productividad ante todo) y que sea agradable, y la verdad es que resulta muy agradable.

 

 

 

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Los videos del TEDx Valencia

Ya os hablé en otro artículo del evento TEDx organizado en Valencia. Desde ayer están disponibles los vídeos de las conferencias en este enlace: http://tedxvalencia.com/tedxvlc-2011/ponentes-tedxvalencia-2011/

Fue una gran experiencia no solo por haber podido asistir a estas charlas en directo sino por la oportunidad de charlar a posteriori con algunos de los conferenciantes y con algunos de los espectadores.

¡Disfrutadlos!

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Tres historias de Steve Jobs

Me ha alegrado tropezar con este vídeo. La «moraleja» de la primera historia es algo que quienes me conocen me habrán oído repetir muchas veces:

Todo lo que te pasa tiene sentido, el problema es que no se lo encuentras hasta que hace un tiempo que ha pasado.

No porque crea en el destino ni en que «todo pasa por algo», sino porque de todo lo que te pasa aprendes, todo te obliga a tomar decisiones, y cuando miras atrás desde donde has llegado ves que incluso los grandes problemas te han hecho llegar a donde estás ahora, y en el futuro los problemas de ahora y las decisiones que tomes respecto a ellos te harán llegar a la situación en la que estarás cuando mires atrás de nuevo, y de nuevo verás que todo tuvo sentido (aunque si hubiera ocurrido de otra manera o hubieras tomado otras decisiones mirarías desde otro punto desde el que todo tendría también sentido ;)).

Otra de sus conclusiones me trae a la memoria una frase que no se dónde leí:

Si tienes absolutamente claro el camino a seguir, entonces no es tu camino, es el de otro que ya ha pasado por ahi.

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La flor roja con el tallo verde

Tras este parón provocado por la gripe vuelvo con una historia y una canción. Me imagino que una inspiró a la otra, pero no se en que orden ocurrió. No encuentro el lugar donde leí la historia, así que voy a reescribirla con mis propias palabras.

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Muchos adultos pasamos mucho tiempo buscando nuestra creatividad y nuestra iniciativa, que perdimos en algún momento que no sabemos concretar. Hay cursos para recuperarla o incrementarla, hay técnicas, se contrata coaching para fomentarla, etc.

Todo sería mucho más fácil si en el momento en que la creatividad es un rio desbordado y sin límites no nos empeñáramos en acabar con ella. Ese momento es la infancia, la primera infancia, nuestros primeros años de vida. La creatividad viene de serie con el hecho de ser humano. Existe la creencia de que de niños vamos sobrados de ella, y que a medida que crecemos desaparece, de la mano de la curiosidad.

La realidad es bien distinta. Cuando se le ofrece un entorno favorable y se le cuida no solo no disminuye sino que con los años mejora y aumenta. Lo único que hace que desaparezca o disminuya es nuestro empeño en destruirla.

La canción es de 1980, pero poco ha cambiado la situación desde entonces. De la historia no tengo datos.

Canción: Flowes are red, de Harry Chapin.

[youtube]1y5t-dAa6UA[/youtube]

(el usuario que subió el vídeo ha desactivado la opción de enlazarlo directamente desde fuera de youtube, así que he cambiado el vídeo por su enlace)

La historia habla de una niña de tres años que por primera vez iba a asistir a la escuela. Estaba entusiasmada pues todos le habían dicho que allí se hacían cosas muy divertidas.

Una vez en clase y hechas las oportunas presentaciones, la maestra dijo:

– Hoy vamos a dibujar.

A ella le hubiera apetecido más construir unas torres con unos coloridos cubos que podía ver en la estantería, pero tampoco le desagradaba dibujar. Sabía pintar muchas cosas: gatos, perros, casas, caballos, etc., pero mientras ella pensaba en qué iba a dibujar la maestra añadió: «y dibujaremos flores».

Eso no fue ningún problema para ella,  porque le gustaban mucho las flores. Buscó entre todos los colores sus favoritos y empezó a dibujar: flores con tallos morados y pétalos estrellados, flores con tallos de varios colores y pétalos a lunares…

La maestra vio su dibujo y le dijo con gesto de desaprobación:

– Las flores no son así.

Se dirigió a la pizarra y dibujó una flor con el tallo verde y los pétalos rojos. A la niña le gustaba más su flor, pero quería agradar a su maestra, así que arrugó su hoja y en otra dibujó una flor roja con el tallo verde.

Al día siguiente, al entrar a clase, la maestra dijo:

– Hoy haremos figuras con plastilina.

A ella le encantaba la plastilina. De inmediato se puso a hacer un perro con cinco patas que causaba sensación en su casa. Cuando la maestra la vio le dijo: «No, hoy vamos a hacer una serpiente».

Tampoco le pareció mala idea. Ella las hacía muy bien, mejores que las de verdad, porque las suyas tenían una cabeza enorme para que no les costara tanto tragar y un par de patas para no tener que ir todo el día arrastrándose. De nuevo, cuando la maestra pasó a su lado le dijo: «las serpientes no son así». Cogió un trozo de plastilina y mostró a todos como debía hacerse una serpiente de plastilina. La serpiente de la maestra no le parecía tan avanzada como la suya, pero aun así aplastó la suya e hizo una igual que aquel modelo.

Al día siguiente por fin tocaba jugar con los cubos que le habían llamado la atención desde el primer día. Esta vez no se puso a construir, esperó a que la maestra dijera qué es lo que tenían que construir: «casas».

De inmediato se puso manos a la obra. Construyó una casa de tres pisos, pero vio que el segundo le había quedado un poco bajito. «Da igual, pondré un jardín en este piso y no le pondré paredes para que se pueda mirar desde fuera».

«Así no son las casas», escuchó al poco rato. La maestra, como no, tomó una serie de cubos y demostró a todos cómo se construía una casa con cubos.

Esta niña pasó unos años en este colegio, hasta que su familia tuvo que mudarse y sus padres la inscribieron en otro colegio. Su primer día no fue tan alegre como la primera vez. Ahora ya sabía de qué iba aquello. La maestra se presentó y dijo:

– Hoy vamos a hacer un dibujo.

La niña se quedó en su mesa sin hacer nada.

– ¿No quieres dibujar?

– Sí… .

– Y entonces… ¿por qué no dibujas?

– Estoy esperando que usted me diga qué tengo que dibujar.

– Pero yo no voy a decirlo, no se qué es lo que te apetece dibujar.

– ¿Puedo dibujar lo que yo quiera entonces?

– ¡Por supuesto!

Entonces la niña sacó sus lápices de la mochila y dibujó una flor roja con el tallo verde.